sábado, 20 de septiembre de 2008

No creo



Ay, yo quiero ser tu firmamento,
de tu boca una canción,
de tus alas siempre ser el viento,

tu terrón de sal, un rayo de sol,
que a donde digas que tú quieras que yo vaya, voy.
Que eres mi desliz, mi país feliz,
mi primavera, mi escalera al cielo, sí!
Por eso sigo aquí y camino contigo,
a ti nunca podría decirte que no...

jueves, 18 de septiembre de 2008

Still alive


Yo quiero más si con más no me quieres menos. Si con más no me da miedo llegar al final, caer por el abismo y no tener nunca más escaleras. Ni alas sin cera, sin sol que me derrita el alma. Yo quiero más siempre y siempre sueño de más, te lo juro, aunque luego lo niegue. Más que negarlo lo escondo, más que esconderlo lo maquillo, más que más lo quiero todo. Todo, donde en ese todo sólo estás tú, pero todo tú, incluso el más recóndito de todos tus yoes. Y por más que me ría, en realidad es un escalofrío... sí, eso que me recorre si me miras. Si me rozas en un premeditado descuido. Si me dices algo que me hace sonrojar tímidamente y mirar al suelo. Porque a veces hasta yo me vuelvo tremendamente cursi y te pinto el cielo de color de rosa en un amanecer en la orilla. Y los pies mojados. Y sonrío. Y tarareo una canción romántica desde mi cama. Y me gustas un poquito más todavía. Lo sé... aún a veces puedo tener quince años para mal disimular que te espío de reojo, para rozarte sólo un poco, para sentirme tan viva.

domingo, 14 de septiembre de 2008

Lento


Mirarte desde lejos,
no verte es la mejor manera de mirarte.

En el fondo de mí
todo se vuelve más claro,
en el fondo de ti
todo es libre y sencillo, enredado, dulce...
allí me he quedado.

Recordando puestas de sol,
trazos de sombras,
pinceladas de un ayer muy vivo.
Rojo, como la sangre.
Y me salta en las venas un asombro,
se zambulle en mí y explota.

Sé que nada es eterno.
Pero hoy sólo miro
y sólo miro hoy, quizá mañana.

Aún suena tu risa a mi izquierda.
A mi derecha una mano se desliza
y me roza el pelo, viento invisible.

Mirarte desde lejos,
tal vez quererte, también, desde lejos
para no acostumbrarme demasiado.

Mirarte desde lejos y soñar,
imaginarte siempre muy cerca.
Y a veces, también, amarte en un descuido.

Acariciarte de alguna manera diferente cada día
y mirarte en un suspiro, como un espejo de tú y yo,
y besarte en cada vértice del tiempo. Lento.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Cincuenta


Me han dicho que escriba. Que hable sobre... el amor creo, no sé. Sobre cincuenta años. Sobre la vida, el matrimonio, la convivencia... no sé, creo que en realidad no me han dicho nada. Sólo que escriba. “Tú escribes muy bien”. Pero yo sólo sé decir lo que dicen mis entrañas cuando estoy sola, lo que no he dicho cuando estaba contigo y, quizá a veces, la verdad de todo lo que siento. Nada más. Es por eso que aún no he escrito una novela. Es por eso que me planto sobre una hoja en blanco y se me hace interminable, más que muchas otras veces. Porque yo sólo guardo veintidós primaveras, ninguna aún contigo y muchas sola que no recuerdo... y se me hace una montaña el futuro. Más pensando en frío... Sé que no soy así. No ahora. No puedo pensar más allá porque no quiero, quizá porque me obligo a no hacerlo. ¡Y el amor es tan diferente para cada uno de nosotros y para cada tiempo! Yo sólo sé que te miro. Sólo te miro y, con eso, sé escribir. Con eso y con tus manos. Y con tu risa. Y con tus ojos expresivos. Nada más. Del amor yo no sé nada. Y cincuenta años son muchos años para sostener una misma mirada...

Porque sí!


A veces te das cuenta de que llevas toda la tarde escuchando música del fondo del cajón romanticón y olvidado, lleno de polvo y telarañas de azúcar. A veces la distancia se alarga o se acorta de manera absurda, sólo porque un nombre en mayúscula te parece más lejano que otro. A veces pasa el tiempo sin medida, imaginando. Y a veces en un bar tomando una copa se te graba alguna frase en la cabeza... y vuelves a remover los cajones del recuerdo en busca de esa canción que puede sonar tanto como tú quieras, a lo que tú quieras y cómo tú quieras, y que te dibuja una sonrisa no sabes por qué.



lunes, 8 de septiembre de 2008

Life is too short to waste one day


Deep in my mind Im secure we can buy
I wanna see the light before I die or I lie in an empty space,

The darkness comes and I’ve been telling my soul
And me and myself we turn around, we’re getting old,

But the lightning crashing, foolish emotions
From the bruises and the beauty in this moment that we’re feeling,

And I feel like I’m seeing the world inside of me
But I can tell you that I know, it's getting easier to breathe,

There’s a cold in the morning, endless equation
Of who’ve we've become, it’s a complex situation

So live, love, life give love
Live, love, life, give love
Live, love, life, give love
It's who are we anyway

So don’t rain on my parade
Life’s too short to waste one day

I’m gonna risk it all, the freedom to fall
Yes it sure looks good to me

martes, 2 de septiembre de 2008

Uno de septiembre


Uno de septiembre. Las noches ya no son las que eran y las tardes ya no parecen eternas. Me duele la barriga sólo de pensarlo: ha vuelto la rutina a llamar a mi puerta. Pero quizá no se ha dado cuenta, en mi habitación no caben más de dos (yo y tu recuerdo). Dice que no ocupa espacio y sólo come tiempo, me empuja y sin querer ya se ha sentado en mi cama. Siempre fue un poco consentida, niña mimada. Sabes que ni tú ni yo acabaremos la una con la otra, es lo que hay y es lo que toca.

Uno de septiembre. Las noches se hacen más largas y las tardes más pequeñas. No me cabe todo lo que quiero, así que una vez más tendré que jugar con el tiempo y mi mitad más irresponsable. Miento, mis tres cuartos irresponsables... lo sé, no tengo remedio. La ciudad respira otra vez el mismo aire de prisa y sueño, de párpados pesados, olor a rueda y asfalto. Dejadme soñar, no me acabéis este cuento.

Uno de septiembre. Las noches vuelven a ser para dormir y las tardes para perder el tiempo que no tengo y luego arañar las horas. Si pudiera abrazar todo lo que quiero y no dejarlo escapar... pero nunca lo intento, siempre pienso que no puedo. Y sé que no puedo, que mi escala de prioridades sufrió hace mucho un vuelco. Y aunque no lo entiendas me da igual, siempre fui a mi manera. Y, a mi manera, quiero las cosas de diferentes formas y no por eso las quiero menos. Tampoco más. Ni espero que se quieran quedar conmigo por ello.

Uno de septiembre. Y sé que pese a que tarde y noche cada vez se fundan más, nunca llegarán a cabalgar los días como en verano. Nunca. Terminó ya ese tiempo.

Uno de septiembre. En mi nuca, oigo soplar ya el invierno.


PD. a todos los que de una manera u otra han participado de este magnífico y loco verano... ha molado!!^_^