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miércoles, 29 de octubre de 2008
In love
Inesperar el tiempo que está a punto de ser presente.
Determinar tu paso después de haberlo dado,
observándote hacia dentro, mirada infinita.
Recordar cada gesto y descubrir cada sentimiento
embotellado aún, conservado en hielo.
Descorchar la razón de todas tus sonrisas.
Sorprenderte en la palabra dicha sin pensar,
en el movimiento que te aleja de ti para acercarte a él,
en la felicidad despistada que se cuela en tu cuerpo vacío
y te hace vibrar el alma. Muy despacio.
Besar todas las dimensiones de las cosas que no creías
y tocarlas como si fuera la primera vez
que existen las yemas de los dedos.
Rozar tus (sus) labios.
Quedarte atrapada en el tiempo y no saber cuando
pero saber cómo, saber dónde, saber que el qué
de repente te ha despertado.
Reírte de todo y nada.
Tener la luna en tu ombligo y los pies descalzos
para caminar a oscuras de su mano.
domingo, 14 de septiembre de 2008
Lento
Mirarte desde lejos,
no verte es la mejor manera de mirarte.
En el fondo de mí
todo se vuelve más claro,
en el fondo de ti
todo es libre y sencillo, enredado, dulce...
allí me he quedado.
Recordando puestas de sol,
trazos de sombras,
pinceladas de un ayer muy vivo.
Rojo, como la sangre.
Y me salta en las venas un asombro,
se zambulle en mí y explota.
Sé que nada es eterno.
Pero hoy sólo miro
y sólo miro hoy, quizá mañana.
Aún suena tu risa a mi izquierda.
A mi derecha una mano se desliza
y me roza el pelo, viento invisible.
Mirarte desde lejos,
tal vez quererte, también, desde lejos
para no acostumbrarme demasiado.
Mirarte desde lejos y soñar,
imaginarte siempre muy cerca.
Y a veces, también, amarte en un descuido.
Acariciarte de alguna manera diferente cada día
y mirarte en un suspiro, como un espejo de tú y yo,
y besarte en cada vértice del tiempo. Lento.
viernes, 1 de agosto de 2008
El principio de...
Recuérdame como tú quieras
pero recuérdame un poquito, alguna vez.
Y dilo bajito, eso de que me querías...
y dilo flojito, lo de que no podías...
y no me digas que me quede,
chíllame si acaso que me vaya, muy fuerte.
Merezco de ti un silencio más grande aún, si cabe,
que el vacío que te dejo aquí.
Merezco de ti un odio profundo, un dolor más fuerte
que el portazo que dará la puerta tras de mí,
esa puerta que ya está cerrada.
No merezco perdón, ni clemencia, ni piedad, ni tengo conciencia,
ni estos años que atrás dejo y que me dejas sin saberlo aún
en un rincón de esta loca cabeza.
Quema todo aquello que una vez escribí como verdad,
abule todas las leyes que te sepas y quieras crear,
déjame sin abogado y entre las rejas
de tus ojos de frío acero.
Dime que soy mala, mala hasta morir,
mala hasta matar...
no intentes justificar lo injustificable,
yo no lo haré.
Hoy he descubierto otra parte de mí que no sabía...
secretos que nos deja el vivir esta vida
que ya no está llena de ti, ni de mí.
Hoy he sabido que era el principio del final
igual que un día supe que era el principio del comienzo,
y he llorado como en una tarde de frío invierno...
Y me ha dolido... ¡lo juro!
Y, aunque tú no lo creas, no he vencido,
de hecho ni siquiera me he convencido...
aunque por dentro sin quererlo siento
que esto es el principio... de algún final y de algún comienzo.
PD. Lo escribí hace días... pero seguimos sin TusRelatos! :(
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