dimarts, 15 de juliol de 2008

De cafés, muros y mariposas...



Frente a un café he pasado los momentos más intensos de mi vida. Siempre, frente a un café, el tiempo pasa más despacio y los instantes se dilatan como una goma, se derriten como un helado, se empapan de sentimientos como yo de tu mirada tímida y fugaz. Frente a un café, las palabras son más que palabras y nunca llegan a ser todo lo que queríamos, y todo lo que queríamos se vuelve transparente y se puede casi tocar y rozar con un suspiro, y los suspiros dicen todo lo que no sabemos o no queremos callar. Y te callas y se hace un leve silencio que llueve en todas direcciones y me moja los labios y entonces, sólo entonces, sé que el mundo a veces se hace tan pequeño que cabe entre tú y yo y se puede saborear (creo que sabe a chocolate...). Y entonces no puedo más que sonreír y casi sonrojarme. No puedo pensar, no puedo soñar, no puedo ni mirarte. Vuelvo a marear mi café para ver si me deshipnotizo de ti, y de mí, y de ese instante concentrado y cien por cien natural que corre por mis venas. Vuelvo a inspirar porque me faltaba el aire. Vuelvo a ser yo, porque me había quedado en algún sitio muy muy lejano en el que hay cosas que pueden acariciar más allá de mi piel... porque a veces mi piel es un muro de Berlín y a veces es un ala de mariposa.


Pd. Necesito Tusrelatos... xD

3 comentaris:

danielillu ha dit...

Frente a un cafe el mundo es distinto, los pensamientos, los problemas, las ideas, las situaciones, se mezclancon el azucar que se posa en la espumita, y lo mareamos hipnoticamente como un todo; se mezcla el azucar con los pensamientos como si necesitaran ser endulzados para poderlos entender.

Frente a un cafe se descubre un mundo nuevo, propio, ajeno, compartido; se establecen vinculos invisibles, momentos unicos y diferentes cada vez.

Frente a un cafe... todo es diferente.

MrBlonde ha dit...

Frente a una cerveza he pasado los momentos más intensos de mi vida. Siempre, frente a una cerveza, el tiempo pasa más rápido y los instantes dejan en nuestra retina impresiones efímeras como las lágrimas de la noche de San Lorenzo. Cualquier tensión se dirime como la espuma que cubre el dorado líquido, las palabras fluyen de la boca como chorros brotando del grifo del barril. Frente a una cerveza, las palabras son más que palabras y escapan de nuestra boca aunque a veces no querríamos, y todo lo que vemos y oímos deja huella en nosotros, lo que imaginamos se torna real y las ideas fluyen con una ligereza inusitada, pues nuestros pensamientos y sentidos son en esos momentos presos del vigésimo de alcohol de la cerveza. Y te callas y tu silencio se extiende como un gas venenoso que no mata sino embriaga, que me humedece la lengua incitándome a romperlo, y el humo y el barullo que nos rodean forman un huracán en cuyo ojo nos hallamos, ajenos a todo, tú y yo. Rehuyo tu mirada y me sonrío sobremanera, no sé si por la leve embriaguez o por el bienestar que siento en este momento. Me aterra la simple idea de tener que soportar a cada momento el placer de sentirte frente a mí. Vuelvo a marear mi cerveza, y observo cómo las burbujas flotan a la superficie volviendo a formar la fina capa de espuma que tragos anteriores han difuminado, la capa mágica con la que me protejo de la hipnosis de tu simple presencia, y de mis propios tormentos interiores, pues la cerveza refresca la garganta pero calienta la sangre. Vuelvo a inspirar para oxigenar mi alcoholizado organismo y recobro la consciencia, porque el brebaje me había trasladado a su mundo de sensaciones irreales en el que lo más insignificante puede hacer mella... porque tus palabras y gestos son pisadas y mis sentidos, ora asfalto, ora barro.


PD: Necesitamos tus relatos. Aquí o donde sea ;).


PD2: Los que no sabemos crear nos limitamos a imitar y adaptar.

Alba Gómez Moreno ha dit...

Una campana del instituto. Las clases de selectividad. Una tarde despues de trabajar. Un domingo tonto. A mi me sobra el azucar y tu te pones de mas.

Miss you and our beloved Illy!