Sólo sé escribir para gritar lo que siento. Y hoy siento que el tiempo pasa muy deprisa.
Es duro, es difícil aceptar la derrota del cuerpo. Pero cuando amas también tienes que dejar marchar. Marchitar.
Ojalá, cuando todas las cosas terminaran, lo hicieran sin dolor, sin ruido, sencillas y claras, rápido y con una pequeña sonrisa. Ojalá estuvieramos programados para no acaparar aquello que queremos a nuestro lado, para no ser tan egoistas y comprender el fin de todas las cosas. Para saber decir adiós. Para encontrar la manera y las fuerzas.
Siempre he añorado el rollo americano (creo) que se traen las películas de media tarde que ocurren en pequeñas ciudades más bien del interior. Esas en que siempre puedes llamar por teléfono tirada en la cama, enrollando y desenrollando una y otra vez el cable en forma de espiral. Esas en las que puedes llorar y soñar en la almohada. Esas en las que de repente te quitas la angustia saltando por la ventana y yendo al mismo lugar de siempre donde siempre, y por raro que parezca, hay alguien esperándote. Donde siempre te encuentras a tu mejor amig@ y nunca te pregunta qué te ha pasado.
En Barcelona esas cosas no existen, aunque exista el Illy, la uni o los DM de twitter.
Se me entierran cosas buenas y cosas malas bajo la capa de recuerdos. Tremendo. Me he dado cuenta que cada vez suelo remorverla menos. No sé si es bueno o es malo, pero para algo existe el presente. Y el futuro, como decía el señor Allen. Pero no tengo nada destacable. Así, a bote pronto, no he hecho mueca alguna. Debió ser un año cualquiera, lleno de maravillosos momentos. No me podré quejar, pues.
Se me ocurre “un cuarto de siglo” y eso ya me echa para atrás. Siempre he sido un poco reticente a dejar mi niñez, aunque nunca la haya tenido del todo. Pero ¿y qué? También se echa de menos lo que no se ha tenido … y a veces (de) más.
Hoy estoy melancólica, sí, pero dejar tantas cosas atrás lleva su tiempo. Y yo, en doce segundos, me metí de lleno en un nuevo mundo. Eso dicen. Yo creo que el mundo cambia sin ningún sonido, sin ningún tiempo, sin avisarnos primero. Yo creo que el mundo está ahí, y hace tiempo que no me atrevo a tocarlo. No sé de qué tengo miedo …
El amor está para usarlo. Para empapar cada pedazo de vida. ¿Qué haces aún ahí tirado? ¿Acaso no eres de los que creen en las pequeñas bellas cosas? Una brizna de hierba, un gorro de paja bajo el sol, una gota de lluvia en tu cristal. Pausar las olas. Acariciar un ombligo. Se siente sin ver ni tocar, sin llamarlo, sin esfuerzo. El amor es y se va con un paso amargo. Hoy que aún no amas, que aún no observas, que aún no suspiras, amanece más temprano y más limpio, escucha tus manos, silba una canción al oído. Haz por hacer, haz por que se haga. Termina tu tiempo gris de un plumazo. Grita. Patalea. ¿Quién dijo qué? ¿Cómo, por qué y cuándo? Sólo tú eres cielo y eres paz, si es que no quieres ser tormenta. Grita. Llora. Patalea. Acabas de volver a empezar y ya estás ahí, teniendo ese todo. Respiras, sabes y no hay más. Te bajaste del mundo para subirme los colores, y añil es el día por la ventana. Dirás la noche ... sí, y también la luna.
You should be stronger than me ...
You been here seven years longer than me.
Don't you know you supposed to be the man?
Not pal in comparison to who you think I am.
You always wanna talk it through - I don't care!
I always have to comfort you when I'm there.
But that's what I need you to do - stroke my hair!
Cos' I've forgotten all of young love's joy.
Feel like a lady and you my lady boy.
You should be stronger than me
but instead you're longer than frozen turkey.
Why'd you always put me in control?
All I need is for my man to live up to his role.
Always wanna talk it through - I'm ok!
Always have to comfort you every day.
But that's what I need you to do - are you gay?
I've forgotten all of young love's joy.
Feel like a lady and you my lady boy.
He said 'the respect I made you earn'
Thought you had so many lessons to learn.
I said 'You don't know what love is' - get a grip!
Sounds as if you're reading from some other tired script.
I'm not gonna meet your mother anytime,
I just wanna grip your body over mine.
Please, tell me why you think that's a crime!
I've forgotten all of young love's joy.
Feel like a lady and you my lady boy.
Sentada en cualquier banco del mundo para recuperar la brisa. Así me encontraba yo, con el guiño permanente a ese sol que buscaba insistentemente mis ojos, con un tiempo por vivir, con una hoja en blanco. Temblaba el mundo aún en esa mañana de agosto, temiendo el fin del verano y la llegada de toda esa gente dispersa, de toda esa rutina. Las cosas que han de pasar sucedían con calma, con una serenidad imperturbable: se movía la hierba, se columpiaba la niña, sonaba la música en los oídos, olía a cruasán, cambiaban las sombras, rugía algún coche, bostezaba el metro, paseaba la señora cargando una bolsa … Incluso el cielo era azul después de la tormenta. Pensé en la poesía y la vi sin rima. Todo evocaba algo bonito, como cuando alguien sólo te evoca amor. Saludé al conductor del autobús. Sí, llegaban buenos días.