miércoles, 6 de mayo de 2009

Tienes que saber... que a veces soy frío


Tienes que saber que a veces no soy primavera, aunque creyeras que era un verano tímido sin fin. Que mi luz puede ser tiniebla. Que puedo herir con el filo de mis palabras y mis silencios.
Tienes que saber que a veces soy un huracán y a veces un torbellino autodestructivo. Que no tengo medida. Que soy capaz de llorar demasiado, pero siempre sola. Que muchas veces necesito mucho tiempo.
Tienes que saber que a veces soy tímida, vergonzosa, cobarde, tremendamente frágil. Que me cuesta remontar. Que tampoco me gusta que me remonten. Que no soy capaz de gritar, aunque a veces espere que me escuchen.
Tienes que saber que a veces me siento perdida. Que a veces tengo miedo. Que no soy nada si me siento insegura. Que me muero por mil cosas que muchas veces se me escapan por no saber cómo alcanzar.
Tienes que saber que alguna vez he creído languidecer para siempre y alguna vez he creído vivir de nuevo.
Tienes que saber que, pese a todo, soy lo que ves empequeñecer tantas veces entre tus brazos.

martes, 5 de mayo de 2009

Strange as angels


"Show me how you do that trick,
the one that makes me scream" he said,
"the one that makes me laugh" he said
and threw his arms around my neck.

Show me how you do it
and I promise you...
I promise that
I'll run away with you.

Spinning on that dizzy edge
I kissed his face and kissed his head
and dreamed of all the different ways
I had to make him glow.

“Why are you so far away?” he said,
“Why won't you ever know that
I'm in love with you...
that I'm in love with you.”

You, soft and only.
You, lost and lonely.
You, strange as angels.
Dancing in the deepest oceans,
twisting in the water,
you're just like a dream.

Daylight licked me into shape
I must have been asleep for days
and moving lips to breathe his name
I opened up my eyes.

And found myself alone, alone...
alone above a raging sea
that stole the only boy I loved
and drowned him deep inside of me.

You, soft and only.
You, lost and lonely.
You, just like heaven.




viernes, 1 de mayo de 2009

Descongelando la nevera


Y sé que me quedaría, al menos, a ver el invierno pasar... pasar muy lejos de esta primavera que sólo está desierta sin ti, amor.


El verano vuelve a atropellar la primavera. Has cumplido tu cometido sin saberlo. Sin embargo, aún quiero tocar tus párpados cerrados, besar tu duda, mirarte desde abajo para verme pequeñita, esconder mi cabeza en tu pecho. Ya sabes... todas esas cosas dulces que tantas veces he ido repitiendo.

Comienzo a recuperarme del frío, a descongelarme yo entera, a derretirse mi primera capa de hielo. Mi primera y profunda capa de hielo... Por suerte, esta vez no ha calado hasta los huesos. Por suerte y por ti. Creo que estaré intacta de nuevo cuando la brisa del mar acaricie mi espalda y me llame a probar su sal. Cuando vuelvas a cogerme de la mano y me mires tan delicado... con ese miedo de romper el universo, de romperme en cada beso. Cuando me dé por fin por gritar lo que quiero y lanzarme, como me has visto hacer, con los ojos abiertos. Con la sonrisa en la cara.

Nada es tan frágil. Siguen rompiéndome tus olas, aunque con más espuma. El tiempo hace retroceder mi costa, erosionar mis rocas. A veces pienso que soy un gran y escarpado acantilado, y que necesito tu fuerza para seguir siendo vivo, al menos a los ojos de cualquiera. Para seguir siendo alto, tocando al cielo. Para seguir siendo azul en un reflejo de tu mar. Para encontrar un empuje que me lleve hacia algún sitio. A mi sitio.

¿Tú crees que todo cambia? Nunca quiero asomarme al horizonte, al infinito, porque quizá termine antes de que pueda creer que no termina, y si veo una sola línea sesgada... quizá me derrumbe encima de tu vaivén y deje de ser tan pausado. Tan arrítmico, a veces, que me hipnotiza. Pero también tan entrañable.

lunes, 27 de abril de 2009

Quiero


Que me gaste yo la vida devorando
cada pensamiento tuyo, cada paso.
Que se borren tus lunares y aparezcan en reemplazo
dibujados en tu cuerpo cada beso, cada abrazo.

Y ahora que estas aquí
yo de nuevo soy feliz...
pude entender qué eras para mí.

Déjame quererte tanto que te seques con mi llanto,
que se nuble cada cielo y que llueva hasta hacer charcos.

Déjame besarte tanto hasta que quedes sin aliento
y abrazarte con tal fuerza que te parta hasta los huesos.

Y ahora que estas aquí
yo de nuevo soy feliz...
pude entender qué eras para mí.

Quiero excerderme, perserguirte, pretenderte,
quiero amarte noche y día,
quiero gastarme la vida.

Quiero amarrarte a mis sesenta de cintura,
llevarte como un tatuaje,
quiero perder la cordura...



Si el peix es mossega la cua...


Sempre la mateixa carícia i sempre el mateix calfred.
De vegades la vida et regala el mateix moment
un milió i mig més de vegades
només perquè el primer valia la pena.
No trenquis tu la cadena,
comença per la carícia.