dimecres, 29 d’octubre de 2008

In love


Inesperar el tiempo que está a punto de ser presente.

Determinar tu paso después de haberlo dado,
observándote hacia dentro, mirada infinita.

Recordar cada gesto y descubrir cada sentimiento
embotellado aún, conservado en hielo.
Descorchar la razón de todas tus sonrisas.

Sorprenderte en la palabra dicha sin pensar,
en el movimiento que te aleja de ti para acercarte a él,
en la felicidad despistada que se cuela en tu cuerpo vacío
y te hace vibrar el alma. Muy despacio.

Besar todas las dimensiones de las cosas que no creías
y tocarlas como si fuera la primera vez
que existen las yemas de los dedos.
Rozar tus (sus) labios.

Quedarte atrapada en el tiempo y no saber cuando
pero saber cómo, saber dónde, saber que el qué
de repente te ha despertado.

Reírte de todo y nada.
Tener la luna en tu ombligo y los pies descalzos
para caminar a oscuras de su mano.

diumenge, 26 d’octubre de 2008

Creo


Creo que me gusta mirarte antes de cada beso para saber que eres tú, que me miras, que me tocas, que no es un sueño. Creo que, aún así, no he despertado de tu verano. Todavía añoro fotografiar las olas y sentarme en la orilla a tu lado a escuchar el mar. Repite tu nombre en cada vaivén del agua, por eso se me quedó grabado en la cabeza. Creo que fue tan despacio que llegó muy adentro, pero ya no me asusta. Ni me preocupa, al menos por ahora.
Creo que también me gusta mirarte después de cada beso para ver que es real, terrenal, tangible. Nada alarmante, vamos, aunque a mí me parezca increíblemente fuera de lo común e imaginable. Antes escapaba a todo conocimiento y razón, ahora simplemente lo tomo como toma la arena la intensa lluvia del desierto. Con ganas, con impaciencia, sin preguntas.
Creo que me encanta abrazarme un buen rato a tu cuerpo y sentir así tu presencia, tu esencia, tu yo más profundo para poder luego llevármelo de recuerdo y seguir contigo el resto del día. Y para esconderme de todo y hacerme pequeña y desaparecer. Para acercarme a Java (o a cualquier playa lejana, sola y de bonitos amaneceres). Para fusionarme un poco, si me dejas. Porque con los ojos cerrados y en medio de la ciudad, aún se puede creer por un momento que no existe nada más. Pero sólo en tus brazos...
Sin embargo, por encima de todo, sé que creo en tu mirada. En la que se esconde detrás del cristal que te hace los ojos pequeños y divertidos. En la que puedo quedarme una eternidad y no cansarme nunca. Y en ella vivo. Y en ella, a veces, también me muero un poquito.

PD. Sólo creo en tu sonrisa azul y en tu mirada de cristal. Y en los besos que me das...

divendres, 24 d’octubre de 2008

citando...


"Una novela no es una confesión del autor, sino una investigación sobre lo que es la vida humana dentro de la trampa en la que se ha convertido el mundo."


Milan Kundera - La insoportable levedad del ser


dimarts, 21 d’octubre de 2008

Hay miradas que matan...


...y las hay que cada día te recargan de vida.

Creo que nunca podré dejar de mirarte así como lo hago. Nunca consigo terminar la frase, sólo sé que te miro y ahí nace todo. Desde el susurro relajante del mar y el calmado vaivén de sus olas hasta el trueno ensordecedor que me intimida en plena tormenta. Y yo bajo las sábanas. No me averguenza decir que sólo sé soñar contigo. Que sólo sé que estás ahí siempre (y no aquí, y te echo de menos). Ya no valen las miradas de soslayo, sólo las que ponen los pelos de punta y la envidia por sombrero a la gente del metro. Que se fastidien si no saben vivir a su manera, que se aguanten si decidieron así hacerlo con lo que creían que ya tenían y ya les iba bien. Que miren a otro lado o se compren una bonita mascota. Seguiré describiéndote lentamente en cada frase y seguiré describiendo en cada atardecer el tono anaranjado que toma tu sonrisa. Seguiré viviendo, sí, a mi manera. Y seguiré mirándote, siempre, de frente. Porque no puedo evitar estar enamorada, ni ser feliz, ni estar contigo.

dimecres, 15 d’octubre de 2008

Presentació "Els Atzurs - Camins Paral·lels"


El proper dia 17 d'octubre a les 19h tindrà lloc una presentació del llibre "Els Atzurs - Camins Paral·lels" a Barcelona, concretament a la Biblioteca de Nou Barris.
Aquest llibre va ser creat entre cinc autors joves d'arreu de Catalunya, entre els quals m'hi compto, amb una idea comuna com a inici i llibertat absoluta a l'hora d'escriure, el que fa que el resultat sigui molt original i diferent. Vàrem fer ja una primera i exitosa presentació a Torelló a càrrec de Joan Crosas, artífex de l'idea i el llibre, i una segona presentació a L'Hospitalet de Llobregat. Aquesta, doncs, n'és la tercera ja que volem donar a conéixer el nostre treball a les nostres ciutats i pobles.
La presentació és a càrrec de l'autora Sílvia Alonso, però tots cinc tindrem l'ocasió de participar-hi i us hi convidem per què conegueu de primera mà aquest llibre o, si ja el coneixeu, recordeu amb nosaltres la nostra fantàstica experiència.
Us hi esperem!

Biblioteca Nou Barris (Agenda d'activitats)
C/ Albert Einstein, 2-4
08042 Barcelona

Com venir a la biblioteca amb transport públic: (mapa)
Bus: 11, 12, 31, 32, 47, 50, 51, 73, 76, 82, B-19
Metro: Llucmajor (L-4)

dimarts, 14 d’octubre de 2008

Mi lado oscuro



Puede que hayas nacido en la cara buena del mundo
yo nací en la cara mala, llevo la marca del lado oscuro
y no me sonrojo si te digo que te quiero
y que me dejes o te deje eso ya no me da miedo,
habías sido sin dudarlo la más bella
de entre todas las estrellas que yo vi en el firmamento.

¿Cómo ganarse el cielo cuando uno ama con toda el alma?
Y es que el cariño que te tengo no se paga con dinero,
cómo decirte que sin ti muero...
Y no me sonrojo si te digo que te quiero
y que me dejes o te deje eso ya no me da miedo,
habías sido sin dudarlo la más bella
de entre todas las estrellas que yo vi en el firmamento.

[ ... ]

Puede que hayas nacido en la cara buena del mundo
yo nací en la cara mala, llevo la marca del lado oscuro
y no me sonrojo si te digo que te quiero
y que me dejes o te deje eso ya no me da miedo,
habías sido sin dudarlo la más bella
de entre todas las estrellas que yo vi en el firmamento.
No me sonrojo si te digo que te quiero,
si te digo que te quiero...

divendres, 10 d’octubre de 2008

Okupa


Me gusta reposar mi cabeza en tu pecho y sentir y escuchar como salta la sangre en tu corazón de adentro a fuera y de fuera a adentro. Me parece de un ritmo tan acompasado y perfecto... Me recuerda cuando llueve en la ciudad y me pilla caminando de buen humor, y soy capaz de mojarme un poco, y de saltar uno a uno todos los charcos, y de empaparme toda de yo. Y de ti. Porque quiera o no estás presente. Reconozco que me has okupado lentamente y que ahora no te voy a dejar salir. Almenos no fácilmente. Después de lo que he sobrevivido y supersoñado, no voy a dejar volar tus carícias si no son hacia debajo de mi ropa. Porque si no están siento que me falta un pedacito de calor en el cuerpo.

Reconozco también que me ayudas a reinventar los domingos. Ya no quiero morir y renacer en el sofá delante de la tele, ni quedarme atrapada entre las sábanas que se me enredan entre las piernas y me obligan a caer de nuevo al sueño. Almenos no si estás tú. Prefiero pasear bajo el tímido sol que se nos escapa, ese de un verano tierno que se va con aires de tormenta en mi ventana. Prefiero vivir a imaginar, aunque la suma siempre es más, por eso cuanto más te anhelo menos me falta para verte salir de una parada de metro.

Reconozco, también, que creo que me encantas. Que ese trocito cursi que no conocía ha salido de su escondite y se apodera de mi cada noche y en cada letra. Porque siempre te escribo. Y siempre te miro. Y siempre te sueño, te espero, te respiro. Ya no lo reconozco asustada...

Pero vámonos a dormir, que las estrellas tiritan como yo en tu ausencia. Me enredaré entre las sábanas, otra vez, y mentiré un día más a mi frío. Aún tiemblo. Aún es otoño. Aún no okupas todo mi sitio.

dimecres, 1 d’octubre de 2008

Muss es sein?


" Desde el primer día de la ocupación, los aviones rusos volaban durante toda la noche sobre Praga.
Tomás se había desacostumbrado a aquel ruido y no podía dormir.
Daba vueltas en la cama mientras Teresa dormía y se acordaba de lo que había dicho hacía tiempo en una conversación intrascendente. Estaban hablando de su amigo Z. y ella afirmó: «Si no te hubiera encontrado a ti, seguro que me hubiera enamorado de él».
Ya en esa ocasión aquellas palabras le produjeron a Tomás una extraña melancolía. Y es que de pronto se dio cuenta de que era mera casualidad el que Teresa lo amase a él y no a su amigo Z. Se dio cuenta de que, además del amor de ella por Tomás, hecho realidad, existe en el reino de lo posible una cantidad infinita de amores no realizados por otros hombres.
Todos consideramos impensable que el amor de nuestra vida pueda ser algo leve, sin peso; creemos que nuestro amor es algo que tenía que ser; que sin él nuestra vida no sería nuestra vida. Nos parece que el propio huraño Beethoven, con su terrible melena, toca para nuestro gran amor su «es muss sein!».
Tomás se acordaba del comentario de Teresa sobre el amigo Z. y constataba que la historia del amor de su vida no iba acompañada del sonido de ningún «es muss sein!», sino más bien por el de «es konnte auch anders sein»: también podía haber sido de otro modo.

Hace siete años se produjo casualmente en el hospital de la ciudad de Teresa un complicado caso de enfermedad cerebral, a causa del cual llamaron con urgencia a consulta al director del hospital de Tomás. Pero el director tenía casualmente una ciática, no podía moverse y envió en su lugar a Tomás a aquel hospital local. En la ciudad había cinco hoteles, pero Tomás fue a parar casualmente justo a aquél donde trabajaba Teresa. Casualmente le sobró un poco de tiempo para ir al restaurante antes de la salida del tren. Teresa casualmente estaba de servicio y casualmente atendió la mesa de Tomás. Hizo falta que se produjeran seis casualidades para empujar a Tomás hacia Teresa, como si él mismo no tuviera ganas.
Regresó a Bohemia por su causa. Una decisión tan trascendental se basaba en un amor tan casual que no hubiera existido si su jefe no hubiera tenido la ciática hacía siete años. Y aquella mujer, aquella personificación de la casualidad absoluta yace ahora a su lado y respira profundamente mientras duerme.

Estaba ya bien entrada la noche. Sentía que le empezaba a doler el estómago, tal como solía ocurrirle en los momentos de angustia.
La respiración de ella se transformó una o dos veces en un suave ronquido. Tomás no sentía en su interior ninguna clase de compasión. Lo único que sentía era la presión en el estómago y la desesperación por haber regresado. "

La insoportable levedad del ser - Milan Kundera - Capítulo 17


PD. Tú no eres por casualidad... nada tan bonito lo es
.