diumenge, 24 d’agost de 2008

De puntillas


Desde mi cama se puede soñar de noche lo que imaginaste de día. Desde mi cama se puede echar de menos, aunque más que echar siempre intento atraer, al menos a tus ojos. También desde mi cama se puede ser todo y nada, a la vez, en un colchón de uno ochenta y con las sábanas enredadas en tus piernas. Pero lo mejor viene al saltar de la cama, que a veces cuesta, quizá por el desnivel, quizá por el duro suelo, quizá por el roce de tu respiración en mi espalda. Saltar de la cama y dejar de soñar es, muchas veces, lo mejor que puedes hacer en un día. Dejar de soñar para empezar a crear el mundo como tú querías que fuera, como en tus sueños, como anhelas, con ese toque de luz que le faltaban a tus ojos, con esa chispa de vida que te brinda tu sonrisa. Y tu risa... dejar que todo sea un chiste. Saltar de la cama y andar descalza, sin miedo, ligera como la brisa que entra por tu ventana, para llegar a su boca y ponerte de puntillas. Y recordar que una vez tuviste quince años y soñabas todo el día sólo con tocar de puntillas una piel y sentir ese escalofrío que llegaba, también, de puntillas a tu nuca y te hacía volar la imaginación y el corazón y tu pelo ondulado. Y recordar que una vez fuiste bailarina de ballet y andabas por el parquet sin miedo, descalza, ligera... de puntillas.


Underneath your clothes - Shakira

1 comentari:

danielillu ha dit...

Soñar es una fuente de inspiracion, de ilusiones, de futuros ideales. Aunque nada mejor que levantarse para dejar de soñar y conseguir vivir todo éso que un dia soñaste.

Nunca dejes de soñar, nunca dejes de despertarte para hacerlos realidad.