You should be stronger than me ...
You been here seven years longer than me.
Don't you know you supposed to be the man?
Not pal in comparison to who you think I am.
You always wanna talk it through - I don't care!
I always have to comfort you when I'm there.
But that's what I need you to do - stroke my hair!
Cos' I've forgotten all of young love's joy.
Feel like a lady and you my lady boy.
You should be stronger than me
but instead you're longer than frozen turkey.
Why'd you always put me in control?
All I need is for my man to live up to his role.
Always wanna talk it through - I'm ok!
Always have to comfort you every day.
But that's what I need you to do - are you gay?
I've forgotten all of young love's joy.
Feel like a lady and you my lady boy.
He said 'the respect I made you earn'
Thought you had so many lessons to learn.
I said 'You don't know what love is' - get a grip!
Sounds as if you're reading from some other tired script.
I'm not gonna meet your mother anytime,
I just wanna grip your body over mine.
Please, tell me why you think that's a crime!
I've forgotten all of young love's joy.
Feel like a lady and you my lady boy.
jueves, 23 de septiembre de 2010
martes, 14 de septiembre de 2010
Final de agosto
Sentada en cualquier banco del mundo para recuperar la brisa. Así me encontraba yo, con el guiño permanente a ese sol que buscaba insistentemente mis ojos, con un tiempo por vivir, con una hoja en blanco. Temblaba el mundo aún en esa mañana de agosto, temiendo el fin del verano y la llegada de toda esa gente dispersa, de toda esa rutina. Las cosas que han de pasar sucedían con calma, con una serenidad imperturbable: se movía la hierba, se columpiaba la niña, sonaba la música en los oídos, olía a cruasán, cambiaban las sombras, rugía algún coche, bostezaba el metro, paseaba la señora cargando una bolsa … Incluso el cielo era azul después de la tormenta. Pensé en la poesía y la vi sin rima. Todo evocaba algo bonito, como cuando alguien sólo te evoca amor. Saludé al conductor del autobús. Sí, llegaban buenos días.
lunes, 19 de julio de 2010
What it's easy, comes easy
No he prometido quererte. No he prometido escribirte. Y sin embargo, aquí me tienes. Otra vez.
Cambié mi tiempo, mi espacio, mi ritmo, mis sueños. A menudo también mi sonrisa. Cambié poco y mal. Desperté a ratos de ese sopor que me envolvía. No sé en qué día estoy aún muriendo. Pero morir no es fácil tampoco. Alguien dijo una vez que para renacer, para resurgir de las cenizas, antes había que morir. Que ser ceniza. Tal vez dejarse llevar por el viento o dejarse caer. Pero morir no es fácil tampoco.
Pero déjame, déjame intentar escribir algo. Déjame decir algo así rápido.
Hay cosas que no cambian. Hay cosas inamovibles en mí, en ti, en todo. Hay quien es capaz de encontrar facilidades por las que seguir sintiendo. Porque para vivir hay que sentir, sentir mucho y con todos los sentidos. En todos los sentidos. Hay que desgarrarse los momentos uno a uno, compartirlos, disfrutarlos, guardarlos para siempre. Aunque para siempre sea mucho tiempo …
Cuando mirando a tu lado ves la misma imagen que mirando hacia atrás, en esos buenos y bonitos momentos … eso, como dicen, no tiene precio. Quizá tenga un toque de cursilería, pero no tiene precio. No tiene por qués. No tienes siquiera que dar un motivo, una razón, una lógica. Lo es. Es así, así de fácil. Como recorrer de nuevo una espalda, o besar sus labios, o volver a reírte de lo mismo. Volver a hacer ese gesto. Volver a sentir algo nuevo, que se parece a ti. Y que aparece tan natural como volver a escribirte de nuevo. Porque, de hecho, jamás dejé de hacerlo. No importa cuántas letras se hayan perdido en mi memoria. Volver a juntarlas, volver a sentir, es fácil. Contigo.
lunes, 1 de febrero de 2010
Invictus
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernest Henley
lunes, 18 de enero de 2010
El mundo de las maravillas
Empieza a hacer frío y a notar mi piel la falta del abrigo de una mano rebelde. Sobre la casa caen ya todas las horas muertas y crujen los sonidos. El vacío. Ese faltar tu nombre en mi boca. Faltar tu ropa tirada en la alfombra. En el suelo no hay nada más que tedio gris y al caminar se siente el lodazal frenar los pasos, embarrar los pies. ¿Des de cuando he perdido la cordura para fingir tu presencia? Para imaginar tu sombra. Para reemplazar tu ausencia. Para urdir los planes que te llevan, poco a poco, a mi madriguera. La del conejo blanco, la del reloj que descuenta uno a uno los olvidos. Me quejo de lo que no te he dicho. Me acuerdo de los dichos de mi abuela, en la cocina, con un trocito de membrillo. Río de la lluvia ahí fuera, que ya no soporto que me moje el pelo. Quiero encerrarme, dejar el vaho en el cristal, mi mano en el frío, empañar los minutos con tu aliento en mi cuello. Sentir una vida que se escapa, que se escurre, que tiembla con tus caricias. Es la hora del té, la de tomar tus besos y celebrar que no soy Alicia. La de fascinar con tu maravilla y aturdir los sentidos con la belleza de tantas pequeñas cosas. La de volver a empezar y partir de cero en adelante, desde el frío a tu valiente mano. La de volverse loca. La de dejar sólo una gran sonrisa a tu pequeño paso.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Sombra de ti
Voy a dejar que mi guitarra diga todo lo que yo no sé decir por mí
o quizás deba esperar a que el insulto del reloj acabe de planear mi fin.
Duelen tanto las sonrisas, cuesta un mundo respirar...
es que no tenerte aquí ya me hace mal.
Me sigue rodeando la sombra de ti
y siguen rodando por ahí
todas las palabras que dijimos
y los besos que nos dimos,
como siempre hoy estoy pensando en ti.
Debes saber que hay pedazos de tu boca sin querer regados por aquí
y que tropiezo cada día sin pensar con un viejo recuerdo más
y alguna nueva historia gris.
Si no puedo estar contigo ya no puedo estar sin ti...
cada vez se hace más duro ser feliz.
Me sigue rodeando la sombra de ti
y siguen rodando por ahí
todas las palabras que dijimos
y los besos que nos dimos,
como siempre hoy estoy pensando en ti.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Acariciando un mundo
Sé que no hay tú, aunque tú lo seas todo. Aunque en el esfuerzo de saberte intente tenerte todo entre mis brazos. Hasta el tiempo se ha apartado, o se ha acelerado demasiado, no sé. No sé si quiera qué forma tiene ese punto que me ha atrapado y me tiene toda pendiente y cuesta arriba, a tientas y a oscuras. Toda yo, ahí, sin más, sin forma, sin ser ni estar ni parecer nada. Pereciendo. Pienso que ya no soy copulativa, y me río de mí misma y de todas las casualidades que no existen y las paradojas que nos inventamos. Porque el destino es un futuro muy cambiable. Si cerramos los ojos es para dejar de ser y sólo sentir un rato. Un espacio muy grande, demasiado pequeño, casi efímero. Es como ser sólo una fugacidad llamada pensamiento, pero con el sentir y no con el pensar. Sintiendo sin sentidos. En fin, es como quemarse con hielo. Sólo que, al final, te sientes nadando en una extraña tranquilidad que te envuelve y te susurra. Huele a algo así como a albahaca. A una espalda mojada que se dibuja a medida que siente tu mano. Empiezas a oir luces, a tocar sonrisas. Cada vez más cerca de tus labios, de sus labios. Todo se aleja. Se desconcentra el universo, se retira como una ola que deja sólo su espuma y su sal y te deja medio vacía y medio llena. Con esa sensación traspasando cada poro y entrándote o saliendo de ti, o de mí (es un poco gallega). Y te deja respirando despacio, aspirando los restos de todo y de nada de la habitación. Anclada a ese silencio, con los ojos diciendo. Des-sintiendo. Acariciando un mundo.
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