Posa't les piles. Camina. Corre. Arrenca't els versos de la pell. Vola.
Deixa de queixar-te, d'empenedir-te de tot i de res,
de creure't feble, d'anar amb presses, de fet-i-amagar-te.
Deixa't d'excuses barates, però les mentides pietoses no les deixis mai.
No deixis d'imaginar, de sentir, de provar, d'escollir, de cridar,
de ser tu mateixa i res més, d'escoltar-nos, de somiar,
d'ensenyar-nos la bellesa de cada moment.
Rebel·la cada instant i rebel·lat, sensible i cabrejada,
amb els ulls encesos i sense pensar-hi més.
Acaba amb tot d'una vegada, d'un sol traç.
Deixa'ns veure que encara hi ets i encara estàs.
Batega fort, sigues coherent, viu amb l'ànima
i anima't de nou a ser qui ets.
No importa el temps.
martes, 6 de mayo de 2008
lunes, 28 de abril de 2008
Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas
Me sigue sorprendiendo que se sorprendan. O que hagan tanto paripé, cuando en realidad no les importa en absoluto. Ni a unos, ni a otros. Y eso que todo viene seguido, como las olas y las morcillas. La última –estudio internacional sobre alumnos de Primaria, o como se llame ahora– es que el número de alumnos españoles de diez años con falta de comprensión lectora se acerca al 30 por ciento. Dicho en parla normal: uno de cada tres críos no entiende un carajo de lo que lee. Y a los 18 años, dos de cada tres. Eso significa que, más o menos en la misma proporción, los zagales terminan sus estudios sin saber leer ni escribir correctamente. Las deliciosas criaturas, o sea. El báculo de nuestra vejez.
Pero tranquilos. La Junta de Andalucía toma cartas en el asunto. Fiel a la tradicional política, tan española, de subvenciones, ayudas y compras de voto, y además le regalo a usted la Chochona, la manta Paduana y el paquete de cuchillas de afeitar para el caballero, a los maestros de allí que «se comprometan a la mejora de resultados» les van a dar siete mil euros uno encima de otro. Lo que demuestra que son ellos quienes tienen la culpa: ni la Logse, ni la falta de autoridad que esa ley les arrebató, ni la añeja estupidez analfabeta de tanto delincuente psicopedagógico y psicopedagocrático, inquilino habitual, gobierne quien gobierne, del ministerio de Educación. Los malos de la película son, como sospechábamos, los infames maestros. Así que, oigan. A motivarlos, para que espabilen. Que la pretendida mejora de resultados acabe en aprobados a mansalva para trincar como sea los euros prometidos –una tentación evidente–, no se especifica, aunque se supone. Lo importante es que las estadísticas del desastre escolar se desplacen hacia otras latitudes. Y los sindicatos, claro, apoyan la iniciativa. Consideren si no la van a apoyar: ya han conseguido que a sus liberados, que llevan años sin pisar un aula, les prometan los siete mil de forma automática, por la cara. Y más ahora que, de aquí a tres años, con los nuevos planes de la puta que nos parió, un profesor de instituto ya no tendrá que saber lengua, ni historia, ni matemáticas. Le bastará con saber cómo se enseñan lengua, historia y matemáticas. Y más si curra en España: el único país del mundo donde los profesores de griego o latín enseñan inglés.
Así, felices de habernos conocido, seguimos galopando alegremente, toctoc, tocotoc, hacia la nada absoluta. Todavía hay tontos del ciruelo –y tontas del frutal que corresponda– sosteniendo imperturbables que leer en clase en voz alta no es pedagógico. Que ni siquiera leer lo es; ya que, según tales capullos, dedicar demasiado tiempo a la lectura antes de los 14 años hace que los chicos se aíslen del grupo y descuiden las actividades comunes y el buen rollito. Y eso de ir por libre en el cole es mentar la bicha; te convierte en pasto de psicólogos, psicoterapeutas y psicoterapeutos. Cada pequeño cabrón que prefiere leer en su rincón a interactuar adecuadamente en la actividad plástico-formativo-solidaria de su entorno circunflejo, por ejemplo, torpedea que el día de mañana tengamos ciudadanos aborregados, acríticos, ejemplarmente receptivos a la demagogia barata, que es lo que se busca. Mejor un bobo votando según le llenen el pesebre, que un resabiado culto que lo mismo se cisca en tus muertos y vete tú a saber.
El otro día tomé un café con mi compadre Pepe Perona –«Café, tabaco y silencio, hoy prohibidos», gruñía–, que pese a ser catedrático de Lengua Española exige que lo llamen maestro de Gramática. Le hablé de cuando, en el cole, nos disponían alrededor del aula para leer en voz alta el Quijote y otros textos, pasando a los primeros puestos quienes mejor leían. «¿Primeros puestos? –respingó mi amigo–. Ahora, ni se te ocurra. Cualquier competencia escolar traumatiza. Es como dejar que los niños varones jueguen con pistolas y no con cocinitas o Nancys. Te convierte en xenófobo, machista, asesino en serie y cosas así». Luego me ilustró con algunas experiencias personales: una universitaria que lee siguiendo con el dedo las líneas del texto, otro que mueve los labios y la cabeza casi deletreando palabras… «El próximo curso –concluyó– voy a empezar mis clases universitarias con un dictado: Una tarde parda y fría de invierno. Punto. Los colegiales estudian. Punto. Monotonía de lluvia tras los cristales. Después, tras corregir las faltas de ortografía, mandaré escribir cien veces: Analfabeto se escribe sin hache; y luego, lectura en voz alta: En un lugar de la Mancha, etcétera». Lo miré, divertido. «¿Lo sabe tu rector?». Asintió el maestro de Gramática. «¿Y qué dice al respecto?». Sonreía mi amigo, malévolo y feliz, encantado con la idea; y pensé que así debió de sonreír Sansón entre los filisteos. «Dice que me van a crucificar.»
Arturo Pérez Reverte
Pero tranquilos. La Junta de Andalucía toma cartas en el asunto. Fiel a la tradicional política, tan española, de subvenciones, ayudas y compras de voto, y además le regalo a usted la Chochona, la manta Paduana y el paquete de cuchillas de afeitar para el caballero, a los maestros de allí que «se comprometan a la mejora de resultados» les van a dar siete mil euros uno encima de otro. Lo que demuestra que son ellos quienes tienen la culpa: ni la Logse, ni la falta de autoridad que esa ley les arrebató, ni la añeja estupidez analfabeta de tanto delincuente psicopedagógico y psicopedagocrático, inquilino habitual, gobierne quien gobierne, del ministerio de Educación. Los malos de la película son, como sospechábamos, los infames maestros. Así que, oigan. A motivarlos, para que espabilen. Que la pretendida mejora de resultados acabe en aprobados a mansalva para trincar como sea los euros prometidos –una tentación evidente–, no se especifica, aunque se supone. Lo importante es que las estadísticas del desastre escolar se desplacen hacia otras latitudes. Y los sindicatos, claro, apoyan la iniciativa. Consideren si no la van a apoyar: ya han conseguido que a sus liberados, que llevan años sin pisar un aula, les prometan los siete mil de forma automática, por la cara. Y más ahora que, de aquí a tres años, con los nuevos planes de la puta que nos parió, un profesor de instituto ya no tendrá que saber lengua, ni historia, ni matemáticas. Le bastará con saber cómo se enseñan lengua, historia y matemáticas. Y más si curra en España: el único país del mundo donde los profesores de griego o latín enseñan inglés.
Así, felices de habernos conocido, seguimos galopando alegremente, toctoc, tocotoc, hacia la nada absoluta. Todavía hay tontos del ciruelo –y tontas del frutal que corresponda– sosteniendo imperturbables que leer en clase en voz alta no es pedagógico. Que ni siquiera leer lo es; ya que, según tales capullos, dedicar demasiado tiempo a la lectura antes de los 14 años hace que los chicos se aíslen del grupo y descuiden las actividades comunes y el buen rollito. Y eso de ir por libre en el cole es mentar la bicha; te convierte en pasto de psicólogos, psicoterapeutas y psicoterapeutos. Cada pequeño cabrón que prefiere leer en su rincón a interactuar adecuadamente en la actividad plástico-formativo-solidaria de su entorno circunflejo, por ejemplo, torpedea que el día de mañana tengamos ciudadanos aborregados, acríticos, ejemplarmente receptivos a la demagogia barata, que es lo que se busca. Mejor un bobo votando según le llenen el pesebre, que un resabiado culto que lo mismo se cisca en tus muertos y vete tú a saber.
El otro día tomé un café con mi compadre Pepe Perona –«Café, tabaco y silencio, hoy prohibidos», gruñía–, que pese a ser catedrático de Lengua Española exige que lo llamen maestro de Gramática. Le hablé de cuando, en el cole, nos disponían alrededor del aula para leer en voz alta el Quijote y otros textos, pasando a los primeros puestos quienes mejor leían. «¿Primeros puestos? –respingó mi amigo–. Ahora, ni se te ocurra. Cualquier competencia escolar traumatiza. Es como dejar que los niños varones jueguen con pistolas y no con cocinitas o Nancys. Te convierte en xenófobo, machista, asesino en serie y cosas así». Luego me ilustró con algunas experiencias personales: una universitaria que lee siguiendo con el dedo las líneas del texto, otro que mueve los labios y la cabeza casi deletreando palabras… «El próximo curso –concluyó– voy a empezar mis clases universitarias con un dictado: Una tarde parda y fría de invierno. Punto. Los colegiales estudian. Punto. Monotonía de lluvia tras los cristales. Después, tras corregir las faltas de ortografía, mandaré escribir cien veces: Analfabeto se escribe sin hache; y luego, lectura en voz alta: En un lugar de la Mancha, etcétera». Lo miré, divertido. «¿Lo sabe tu rector?». Asintió el maestro de Gramática. «¿Y qué dice al respecto?». Sonreía mi amigo, malévolo y feliz, encantado con la idea; y pensé que así debió de sonreír Sansón entre los filisteos. «Dice que me van a crucificar.»
Arturo Pérez Reverte
lunes, 14 de abril de 2008
martes, 11 de marzo de 2008
Records...
Onze...
I encara recordo el buit d'uns segons d'incertesa, de sorpresa, de xoc, i els interrogants que de sobte esmicolaven els pensaments i els llençaven amb força a terra, i omplien d'un sord soroll el silenci immens que s'apoderava del món proper. Tot de sobte.
Riuades de gent cercant respostes i aire fresc, blanc, cel serè, passes segures, emocions contingudes i silenci, massa silenci. I la ciutat bramava que la realitat, per un moment, era massa crua.
Imatges desbordants, rumors xiuxiuejats, paraules buides, veritats punyents, escenes colpidores... gairebé ficció. L'infern sentit tan a prop nostre.
I encara recordo la espontaneitat dels nostres crits, la força d'una sola veu en milers de goles, la ràbia incontrolable, les ganes de saber i de donar a conéixer que no estaven sols, que ens havia tocat molt endins, que... que n'érem un de sol, sí, perquè per uns moments érem capaços de deixar-ho tot de banda per ser un de sol, i les distàncies per uns instants no existien... Cap diferència, cap indiferència.
Hi ha moments en la història que val la pena viure tan de prop, malauradament, encara que només sigui per meravellar-se de la intensitat d'un segon.
Perquè la humanitat, encara, no està perduda...

PD: Tots vam ser Madrid. Tots vam ser silenci.
P&L
I encara recordo el buit d'uns segons d'incertesa, de sorpresa, de xoc, i els interrogants que de sobte esmicolaven els pensaments i els llençaven amb força a terra, i omplien d'un sord soroll el silenci immens que s'apoderava del món proper. Tot de sobte.
Riuades de gent cercant respostes i aire fresc, blanc, cel serè, passes segures, emocions contingudes i silenci, massa silenci. I la ciutat bramava que la realitat, per un moment, era massa crua.
Imatges desbordants, rumors xiuxiuejats, paraules buides, veritats punyents, escenes colpidores... gairebé ficció. L'infern sentit tan a prop nostre.
I encara recordo la espontaneitat dels nostres crits, la força d'una sola veu en milers de goles, la ràbia incontrolable, les ganes de saber i de donar a conéixer que no estaven sols, que ens havia tocat molt endins, que... que n'érem un de sol, sí, perquè per uns moments érem capaços de deixar-ho tot de banda per ser un de sol, i les distàncies per uns instants no existien... Cap diferència, cap indiferència.
Hi ha moments en la història que val la pena viure tan de prop, malauradament, encara que només sigui per meravellar-se de la intensitat d'un segon.
Perquè la humanitat, encara, no està perduda...

PD: Tots vam ser Madrid. Tots vam ser silenci.
P&L
miércoles, 6 de febrero de 2008
lunes, 21 de enero de 2008
S'acosta un dia especial...
Sí, s'acosta un dia especial per mi i on esteu convidats tots vosaltres!!!
http://www.l-h.cat/biblioteques/teclasala/teclasala.shtml
http://www.diba.es/agda/biblioteques/BibDetall.asp?Bib=2406&Id=22150920
... continuarà ...
http://www.l-h.cat/biblioteques/teclasala/teclasala.shtml
http://www.diba.es/agda/biblioteques/BibDetall.asp?Bib=2406&Id=22150920
... continuarà ...
viernes, 18 de enero de 2008
mini-post
1. acabé examenes hace mucho...
2. creía que tendría casi dos meses de vacaciones, pero va a ser que no...
3. busco "trabajo-basura-informático" de media jornada y para unos meses
4. por fin terminó del todo PXCSO!! aunque estoy muy contenta de lo que ha supuesto para mí como experiencia
5. saludos a mis nuevos amigüitos fibers... XDD
6. ya he empezado el PFC... de momento atornillo y destornillo
7. las rebajas cada año son más decepcionantes
8. los Reyes Magos no existen (comprobado)
9. fin del resumen de estos días ;)
2. creía que tendría casi dos meses de vacaciones, pero va a ser que no...
3. busco "trabajo-basura-informático" de media jornada y para unos meses
4. por fin terminó del todo PXCSO!! aunque estoy muy contenta de lo que ha supuesto para mí como experiencia
5. saludos a mis nuevos amigüitos fibers... XDD
6. ya he empezado el PFC... de momento atornillo y destornillo
7. las rebajas cada año son más decepcionantes
8. los Reyes Magos no existen (comprobado)
9. fin del resumen de estos días ;)
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