divendres, 10 d’octubre de 2008

Okupa


Me gusta reposar mi cabeza en tu pecho y sentir y escuchar como salta la sangre en tu corazón de adentro a fuera y de fuera a adentro. Me parece de un ritmo tan acompasado y perfecto... Me recuerda cuando llueve en la ciudad y me pilla caminando de buen humor, y soy capaz de mojarme un poco, y de saltar uno a uno todos los charcos, y de empaparme toda de yo. Y de ti. Porque quiera o no estás presente. Reconozco que me has okupado lentamente y que ahora no te voy a dejar salir. Almenos no fácilmente. Después de lo que he sobrevivido y supersoñado, no voy a dejar volar tus carícias si no son hacia debajo de mi ropa. Porque si no están siento que me falta un pedacito de calor en el cuerpo.

Reconozco también que me ayudas a reinventar los domingos. Ya no quiero morir y renacer en el sofá delante de la tele, ni quedarme atrapada entre las sábanas que se me enredan entre las piernas y me obligan a caer de nuevo al sueño. Almenos no si estás tú. Prefiero pasear bajo el tímido sol que se nos escapa, ese de un verano tierno que se va con aires de tormenta en mi ventana. Prefiero vivir a imaginar, aunque la suma siempre es más, por eso cuanto más te anhelo menos me falta para verte salir de una parada de metro.

Reconozco, también, que creo que me encantas. Que ese trocito cursi que no conocía ha salido de su escondite y se apodera de mi cada noche y en cada letra. Porque siempre te escribo. Y siempre te miro. Y siempre te sueño, te espero, te respiro. Ya no lo reconozco asustada...

Pero vámonos a dormir, que las estrellas tiritan como yo en tu ausencia. Me enredaré entre las sábanas, otra vez, y mentiré un día más a mi frío. Aún tiemblo. Aún es otoño. Aún no okupas todo mi sitio.

1 comentari:

MrBlonde ha dit...

- Me encantan tus palabras porque, como pinceladas sobre un lienzo, no significan nada por sí solas pero juntas, con todos sus colores, forman un retrato de ti misma que ninguna foto podría captar.

- Me encanta que seas feliz, porque tu estado de ánimo es la música al son de la cual baila tu pluma.

- Me encanta que te encante la Mala.

- Me encanta el otoño, pero me giba porque al resto de la gente no. En la primavera se mira al verano, en el verano es tan embriagador que no se es consciente de la propia existencia, mientras que el otoño tiene un mérito especial porque todo lo que en él vives, todos los buenos momentos, ocurren a pesar del pesimismo climático, lo que les da un valor añadido. Eso y que nací en otoño, claro.

- Me encanta leerte porque me inspiras a reaccionar a tus palabras.