dimecres, 12 d’agost de 2009

Negro sobre blanco


El verano pasa lento y pausado, hasta que termine de repente. Me enfrento a tu hoja de papel en blanco, la que dices que quizá me saque de otro blanco: el de las sábanas. Quizás el de mi vida. Subrayo con resignación mi desesperanza tímida entre palabras que apenas me cuestan de escribir. Te miro en la lejanía. Tú, que siempre tienes esa fuerza... Pero no todo es lo que parece, aunque parece que nadie se de cuenta. Tú, que siempre sonríes, que siempre te adelantas, te sumas, te forjas, no te atas. Quién sabe, tal vez tenga yo también mi lado oscuro, ese que aparece a veces y me oculta tras la ventana. Te miro en la lejanía. No deja de brillar nunca esa luna...

3 comentaris:

BuD ha dit...

Ju, como lo haces? Quizás no sepa leer o interpretar el texto como otros pueden, pero eso no quita que no sea capaz de ver que escribes muy bien.

De pequeño, siempre que veía algo bien hecho y me llamaba la atención me preguntaba lo mismo "Como funciona y porque?" o "Como lo hacen?". Un poco esta pregunta me ha llevado a lo que estoy estudiando ahora.

Así pues, como lo haces? Podre ser igual que tu de mayor? :D

Guillem ha dit...

Des d'una atemporal nit baltimorenca t'he trobat,
(buscava antics remors de llengues desapreses)
la teva veu abissal i convidant m'ha dat la ma',
i el teu mirall tant pur m'ha vist trencat en abocar-m'hi.

Àfrika ha dit...

Gràcies, Guillem ;)

Tu no escrius?